11 diciembre 2009

Filete de las Bahamas

Hace poco cuando estuvimos en Miami coincidimos en el mismo minibús de la compañía de alquiler de coche (aquí mucha más gente vuela y alquila) con una pareja que llevaba como equipaje un extraño contenedor plástico. Era grande, plástico, como un baúl. Yo le dije a Jorge que pensaba que ahí llevaban el equipo para hacer buceo: Miami, el baúl, aeropuerto... todo parecía coincidir. Sin embargo, el chófer del minibús, cómo no un latino (cubano seguramente) no dijo que no, que lo que llevaban ahí era carne. Volaban a las Bahamas y llevaban carne comprada en el mercado de Miami para vender allí. Y es que claro, no parece que en Bahamas haya mucha fauna local convertible en filetes. Dijo que hacían el vuelo todos los días para comprar carne. Me pregunto yo a cuánto cotizará el solomillo en Nassau. 
 


07 diciembre 2009

¿Inseguridad?

El botón del pánico, por la noche iluminado.
Sí, aquí delante de la puerta, dejan las cajas. Por no hablar de la piragua que hay en el mismo porche desde hace meses.

Una de las cosas que más me sorprenden como española en EEUU es la apariencia de seguridad y tranquilidad de las ciudades, frente a la actitud de la sociedad. Varios ejemplos:
1. Aquí el cartero viene, te deja una caja de Amazon (o de lo que sea) delante de la puerta de casa y se va. La caja es perfectamente visible desde la calle y no hay ninguna barrera física para una persona que pasa por la calle. Es decir, esa caja en España, no duraba ahí ni 10 minutos. Aquí, llegas por la noche y te la encuentras esperándote. Yo, cojo las cajas de los vecinos y las meto en el portalillo, porque siempre voy pensando que las van a robar. Pero parece que soy la única con ese chip. Así con tantas cosas que hay muy fácilmente robables y que sin embargo, nadie roba.
2. En los campus universitarios de la zona hay por todas partes "botones del pánico" para que si alguien va solo por la noche andando y cree que le van a atacar, le sigue un sospechoso (claro que sospechoso puede ser casi cualquiera que vaya andando por la noche), lo pulse. Están claramente iluminados y la policía se presenta ahí en instantes. No digo que sea una mala idea, sólo me parece un poco exagerado quizás.
3. La policía de las universidades, cada universidad tiene su departamento de policía, te manda emails cuando ha ocurrido algo del tipo: anoche asaltaron a una persona en la calle tal y le quitaron el móvil. El sospechoso huyó, bla bla bla... No sé si es que aquí, asaltan muy poco, porque llega un mail de vez en cuando, o es que no mandan todos. Pero pienso, si en España tuvieran que mandar un mail cada vez que le roban a alguien...
4. Las casas no tienen rejas, en general, no tienen puertas de seguridad tampoco, y salvo casos ya de casas muy grandes, no tienen una verja en la parte de delante. Será que la propiedad privada aquí es más sagrada y que te pueden disparar si hay allanamiento, pero desde luego, la sensación que transmite eso, es de seguridad.
5. Las sirenas que se suelen escuchar, son más bien de los bomberos que de la policía. Y es que con las alarmas antiincendios obligatorias, los bomberos tienen mucho trabajo aunque sean falsas alarmas.
6. La imagen que transmite la televisión es de asalto constante, violencia y criminalidad por todas las esquinas. No hay más que ver un episodio de CSI para sacar esta conclusión.
Entonces, ¿en qué quedamos? Pues mi sensación (no estudio, sensación) es que hay menos choriceo diario y menos allanamiento, aunque quizás más homicidios por el tema de las armas. Pero claro, los homicidios no te los encuentras por todas las esquinas.

06 diciembre 2009

Nevada



El tejado de la biblioteca principal tiene un jardín. Aquí con el nombre
de la universidad a base de arbustos.
Jumbo, la mascota de Tufts.

La pista en la que solemos correr.

Tras una nevada sorpresa que ni siquiera llegó a la mañana siguiente en octubre, esta mañana nos hemos levantado con todo blanco. Aunque ha salido el sol y se está derritiendo a marchas forzadas, me he calzado las botas y he acompañado a Jorge por el campus hasta su biblioteca que iba a estudiar. Hemos hecho unas cuantas fotos. Hay que reconocer que el campus de Tufts es muy bonito, y todo blanco, más. Además están muy bien organizados, ya habían quitado la nieve de las carreteras y de la mayoría de las aceras. Y es que esta nevada, aquí no es nada. La gente nos miraba con curiosidad porque íbamos haciendo fotos hasta de los arbustos, pero bueno, es lo que hay.



05 diciembre 2009

Las dos caras de Miami: II. La Natural







Y es que a escasos kilómetros de Miami hay dos parques naturales (al menos) que son alucinantes: El Parque Nacional de los Everglades y el John Pennekamp Coral Reef State Park. El origen del primero se debe a las malvadas compañías petrolíferas... en este caso la que luego sería Exxon Mobile compró los terrenos, no recuerdo la medida pero es enorme, pero como luego les costaba mucho sacar el petróleo y además estaba todo "empantanado" pues decidieron venderlo. Pero ¿quién compra una superficie enorme empantanada y llena de caimanes? Pues nadie, así que lo regalaron al gobierno que creó un parque nacional que es el que tiene más biodiversidad de EEUU. Y caimanes, más de 30.000. Es realmente un ecosistema distinto y espectacular, aunque nos decían los rangers que el parque no era sombra de lo que había sido y que tienen un problema muy grave, las pitones birmanas que la gente ha comprado como mascota y que luego se ha hartado cuando crecen y las han soltado ahí, porque total, con toda esa superficie... pues están causando desequilibrios finos. En cualquier caso, una visita muy recomendable, y yo diría que para más de un día, porque nos quedamos con ganas de hacer mucho más. Eso sí, no apto para los que sufran de caimanfobia que no sé si es algo que existe.
El otro parque, está fundamentalmente debajo del agua ya que se trata de una barrera de coral. Se puede visitar de la manera fácil y cómoda, lo que he bautizado como "buceo para gordos" (o family friendly) en un barco de esos que tienen el suelo de cristal y se puede ver todo con mucho detalle. En un rato en el barco vimos tiburones, rayas, barracudas, peces de colores de todo tipo, y corales, muchos corales. Es verdaderamente impresionante. En los Cayos además hay alguna playa y algún otro parque natural, pero también hace falta más de un día para poder cubrir todo.

03 diciembre 2009

Las dos caras de Miami: I. La excéntrica

El barco de piedra de James, discreto y muy útil. Es curioso, en el Palacio de Verano
de Beijing hay otro barco de piedra que no vale para nada, por qué les da por esto?

Restaurantes abiertos 24 horas en el barrio Art Decó.

La poli en Segway!

Comida cubana, croquetas, empanadillas...

Las maniquíes de los escaparates ya llevan la silicona puesta.

El paseo de la fama de Little Havana. También estaba Raphael.

Parece que la influencia está clara.


Florida es a Estados Unidos, lo que Canarias a Europa, un refugio de invierno perfecto. Esto da lugar a que la ciudad de Miami tenga una población venida de todas partes de Estados Unidos, pero es que además, hay más cubanos que en Cuba. Bueno, no sé las cifras, pero lo que sí es seguro es que no hay porqué hablar inglés en Miami para casi nada. La cultura más latina y más sureña, añadido a la cantidad de población flotante que pasa de vacaciones, especialmente el invierno, hacen que los horarios de la ciudad sean más españoles que americanos. Los restaurantes abren hasta tarde, por la mañana temprano no se ve mucho movimiento y el ambiente de salir por la noche es de lo más animado, es famosa como capital del juergueo entre estudiantes, por ejemplo.
Miami es una ciudad con apenas un siglo de antigüedad que se fundó básicamente por su buen tiempo y por el empeño de Julia Tuttle (http://en.wikipedia.org/wiki/Julia_Tuttle) la "madre de Miami". Y ya desde sus inicios hubo excéntricos que encontraron aquí su sueño.
Todas estas características hacen que la población sea bastante peculiar (la película Algo pasa con Mary era en Miami) y que la cirugía siliconosa, los tatuajes, los ferraris amarillos (vimos unos cuantos, pero es que los alquilan por horas) y los excesos de todo tipo (CSI Miami o Miami Vice como referencias) no escaseen.
Como ejemplo temprano de excentricidad, el millonario James Deering se construyó un palacete en la costa en el 1916 que pretendía ser un palazzo italiano que hizo llamar "Vizcaya" y amueblado con antigüedades europeas como si varias generaciones de su familia hubieran estado ya allí instaladas. Por si fuera poco, se construyó un embarcadero con un barco de piedra de ambiente veneciano. Hoy casa-museo.
Pero a pesar de todo esto, o quizás incluso, por todo esto, es una ciudad muy agradable, donde se encuentran numerosos rincones históricos, cuenta con unos cuantos museos bastante dignos, playas y naturaleza salvaje a la vuelta de la esquina.


01 diciembre 2009

Espíritu viajero



Hay algunos que lo llevan dentro. Si es que el que no viaja, es porque no quiere. Ayer nos encontramos con este ejemplar que tenía ganas de viajar en nuestro fantástico coche alquilado.

25 noviembre 2009

Tele-comprar delirium

Aprovechando un momento de escala en un aeropuerto, cómo no, que últimamente no paramos, os voy a contar una característica más de la sociedad americana: las compras por catálogo. No es que en este país no haya tiendas, quizás no hay tantos mall de lujo como en Shanghai, pero tiendas hay unas cuantas.
Sin embargo, las compras por catálogo son una sólida tradición, basada en parte en que el sistema postal es bastante fiable (es que hay cosas que en España no pueden ser).
La propietaria del piso que alquilamos y dueña del trío de gatos siameses, recibe todas las semanas varios catálogos. La mítica tele-tienda, invento americano, llevada a su máximo exponente. Son catálogos específicos ¨Victorian Style¨ (o algo así) con montones de cosas, especialmente cosas del tipo de esas que no sirven para nada más que para atrapar polvo en las estanterías, bastante caras en general y muy a menudo, personificables con tu nombre, iniciales o lo que quieras. También suele haber en estos catálogos la sección para vagos, están muy de moda, las mantas con mangas, para estar en el sofá y poder coger el mando a distancia sin sacar el brazo calentito; o la sección mascotas, ponga una fantástica rampa para que su perrito suba hasta la cama (quién quiere que el perro suba a la cama?), la fantástica, esta nos ha provocado carcajadas, bandeja-cesped artificial para que su mascota no tenga que salir a hacer sus cositas cuando hace mal tiempo.... dice ¨fácil de limpiar¨ y yo pienso que a parte de terrible, no puedo evitar ver la imagen de Mr.Bean llevando la bandeja a vaciar....
De todos modos, si tenemos que escoger, nos quedamos con la página del catálogo del avión (200 páginas) de decoración sublime, ponga un trono de Tutankamón (900$ de nada) en su salón, un sarcófaco práctico porta-cds (tampoco está mal) o finalmente, una escultura de un zombie saliendo de su jardín... quién da más... aquí está la foto: http://www.skymall.com/shopping/detail.htm?pid=102876212


22 noviembre 2009

Los Ángeles, ciudad mejorada

El Getty Center.
El centro comercial de moda en LA.
El Kodak Theater, donde dan los Oscar, feísimo por fuera.
Un skate park en Venice Beach.
Los canales de Venice.
David y Jorge en UCLA.

Tú a Boston y Yo a California... como estamos en Boston, decidimos ir a LA donde está nuestro amigo David, también de intercambio por cuatro meses venido desde Shanghai. Los Ángeles es una ciudad que ya he visitado varias veces, y hasta ahora, siempre con la misma sensación, de ciudad poco acogedora. Esta vez para mi sorpresa la ciudad ha mejorado bastante. Hace años uno llegaba a Hollywood, al famoso paseo de las estrellas, esperando un ambientazo, casi ver las estrellas de cine por la calle... vamos, el Hollywood animado de las películas; lo que se encontraba era un barrio bastante desolado, un paseo sin ningún glamour, poca gente a pie, y a parte de los cuatro turistas, los pocos que iban por allí no tenían muy buena pinta. No había apenas restaurantes, tiendas o cines en aquella zona. Ahora la cosa está mejor, hay un cierto ambientillo, han abierto algunos centros comerciales y demás, pero vamos, sigue siendo un paseo sosillo.
En una ciudad diseñada para el coche, hay que encontrar los rincones para poder caminar... paseamos por Santa Mónica, por Venice Beach, donde vimos los canales que le dan nombre, a los surferos, a los skaters y a los rarillos --forma parte del encanto de Venice, la gente rara--.
Visitamos el Getty Center que es un centro de arte-museo en una de las colinas, muy bonito y bien diseñado --certificado como edificio sostenible-- con unos jardines preciosos. Fuimos a Malibú, a la famosa señal de Hollywood donde nos llevó un amigo, Seth que trabaja en la industria del cine, por carreteras y calles dignas de película, ¡nos cruzamos con un coyote en plenas colinas de Hollywood!!!
Visitamos también un nuevo centro comercial, The Grove, que hay en el centro de la ciudad que es peatonal pero al aire libre, muy bien montado y junto a un antiguo mercado de alimentos frescos en los que hay ahora combinados restaurantes y bares de distintas partes del mundo. Según la novia de Seth, Kristen, que nos llevó, se pueden ver celebrities por ahí, pero no vimos ninguna.
Conclusión, una ciudad visitable, mejorada respecto hace 10-15 años, y con más vidilla. También es prescindible si uno va a California y sólo tiene un par de días... Depende de lo que se quiera hacer, no olvidemos que también están Disneyland, Estudios Universal u otras zonas de California.

La costa de Nueva Inglaterra






Nueva Inglaterra será famosa por los otoños coloridos, pero la costa no hay que olvidarla. Es un estilo de paisaje y de vida completamente distinto al que estamos encontrar en el Mediterráneo. No parece que haya ciudades costeras masificadas, sino pequeños centros urbanos con encanto, puertos deportivos, playas extensas cuidadas, pequeñas islas que salpican la costa (habitadas o no) y un ambiente tranquilo y de relajación en general. Ayer estuvimos en la isla de Nahant y en la ciudad de Marblehead en los que disfrutamos de un bonito día otoñal (no quiero decirlo, pero el frío se retrasa este año y nosotros tan contentos), comimos unos mejillones riquísimos y una crema de marisco típica de la región "clam chowder" que está riquísima.

19 noviembre 2009

Estudiar en Harvard

El escudo de Harvard en el campus.

Sever Hall, el edificio de una de mis clases.

Sin duda, Harvard debe ser la universidad más famosa del mundo (estoy hablando en general, luego para determinadas cosas está claro hay otras más famosas). Pues bien, no decepciona.
Mi escasa experiencia aquí, en una de sus escuelas (tantas y de tantas cosas) es muy buena... algo se podría mejorar? Seguro. Ahora no se me ocurre qué.
El encanto del campus es algo que está muy bien, pero no determinante para tener una buena universidad. Por eso, hablemos de cosas prácticas (reflejadas en mi experiencia personal y probablemente no generalizables). Apuntarse a las clases, si uno se apunta a clases sueltas como yo, lo puede hacer todo online. Incluso pagar con la tarjeta de crédito. Sólo he tenido que aportar dos certificados en papel, porque no soy americana o no llevo tiempo viviendo aquí. Me parece una reducción de la burocracia universitaria envidiable.
Si luego, la primera semana de clase, decides que no te gusta, pues te borras (también online) y ya está. Hay algunas asignaturas completamente online. Es decir, si quieres vas a clase, y si no, en directo, la retransmiten por internet. Con tu contraseña privada de alumno puedes acceder y hacer preguntas en directo a los profesores. ¿Que no puedes estar justo ahí en directo? Pues luego dejan la clase grabada, vas viendo siempre el profesor y los powerpoint a la vez. O puedes ir a clase, y volver a ver un trozo en casa que te ha parecido especialmente interesante.
Pero bueno, ¿qué es lo que importa realmente en estos casos? Los profesores. Y es que son buenos. Todos.
En una de mis clases, temas de sostenibilidad y empresa, está el profesor jefe (no quiero decir catedrático porque no sé qué equivalencias hay), tres profesores asistentes (cada alumno tiene uno asignado para las dudas), profesores invitados, y participantes invitados. De esta manera, de cada tema nos viene a hablar una persona de una empresa o institución que esté involucrada en lo que se trate en ese momento. No tenemos el chapón continuo del mismo personaje, que muchas veces, ni siquiera ha trabajado fuera de la universidad, en la práctica, del tema del que sólo sabe hablar.
Sobre las responsabilidades del alumno, más que hincharse a empollar los apuntes del mismo personaje, se hacen lecturas de distintas fuentes, normalmente pdfs ya subidos en la web de la asignatura, unos obligatorios y otros opcionales. Las tareas (muchas, esto es parte del secreto de aprender, pero claro es que así los profesores tienen que trabajar), todas se suben a la web también, no quieren nada en papel.
El examen parcial. Qué diferencia! El examen parcial, online, con los libros delante y con tiempo limitado. Se trata de reflexionar conceptos y tener bases claras, no de repetir lo mismo todo el rato...
Y lo increíble. Hacen sondeos online a cada alumno, sobre qué hay que mejorar de cada clase, profesor, tarea, examen, etc... Y lo tienen en cuenta.
Y sí, la universidad evidentemente cuesta dinero. Pero es que así, merece la pena pagarlo.

15 noviembre 2009

Arte en Boston

Hoy hemos estado visitando el Isabella Stewart Gardner Museum en Boston. Se trata de una casa museo, lo de casa es poco apropiado, digamos un palacete renacentista italiano (sí, en Boston).
Esta mujer que vivió en el siglo XIX-XX fue una millonaria heredera americana que desarrolló un amor por el coleccionismo de arte como aquel que compra las colecciones de kiosko. Se hizo construir un palacete como decíamos, para instalar su obra. Por su testamento, la colección sigue tal y como ella la dejó antes de morir. Además de visitar este palacete con un patio espectacular, mosaico romano incluido, resulta muy curioso el efecto de parecer que uno está en Europa dentro de un edificio en Boston. La anécdota del museo es que en el año 90 (creo) entraron unos hombres vestidos de policías y se llevaron varios cuadros famosos, un Rembrandt entre ellos, valorados en total en unos 200 millones de dólares. Hoy en día, en el museo siguen los marcos vacíos donde iban aquellas obras para no alterar la voluntad de Isabella (por cierto que toda la que se llame Isabella entra gratis) y hay una recompensa de 5 millones para el que de noticias...
El enlace del museo para el que quiera saber más:
http://www.gardnermuseum.org/

Fotos no nos han dejado hacer, así que pongo el co
ntrovertido retrato de ella que le hizo Sargent bajado de internet:

13 noviembre 2009

Qué comen los americanos?

Claramente, de todo, porque hay una mezcla de tradiciones, orígenes, modas y tendencias. Es asombrosa por ejemplo la cantidad de productos orgánicos que se encuentran a disposición en los supermercados normales, un poco más caros que el resto, pero hay desde yogures a harinas, de todo. Además hay supermercados especializados en comidas orgánicas y naturales, como la prestigiosa cadena The Whole Foods Market.
Una de las cosas que más llaman la atención sin embargo en el supermercado, son los tamaños y las cantidades en los que venden los productos. Por ejemplo: pizzas congeladas (a parte de que hay quinientas marcas distintas) hay unas cuantas de un tamaño descomunal; bandejas de carne, pues el doble de grande que las habituales de España; los pavos para Thanksgiving, tremendos... Y todo así... Eso sí, por ley, viene todo etiquetado con las calorías y principales nutrientes que se encuentran en el producto por ración (la cantidad de la ración viene establecida en el paquete y dependiendo del producto, puede ser muy grande -un cuarto de kilo de yogur?- a muy pequeña si se trata de un producto muy calórico.
En cualquier caso, sí hay algo que podemos definir como comida nacional y es la barbacoa! En todas las casas americanas hay una barbacoa para hacer principalmente hamburguesas. Y las hay sofisticadísimas, de gas, eléctricas, grandes, más grandes... Aquí os dejo una foto de una que vimos el otro día instalada en un jardín en California.

08 noviembre 2009

Volando voy, volando vengo

Pues sí, volando estoy (sobre Kansas en estos momentos, pero no veo a Dorothy por la ventanilla) mientras escribo este post (publicado después). El de delante me tiene frita venga a mover el sillón y con ello mi mesita y mi nuevo MAC, pero bueno, puedo seguir haciendo cosas.

He sentido la necesidad de escribir y compartir con vosotros lo que es volar en un concepto futurista. Y es que es así como me siento.

Estamos en pleno vuelo Boston - Los Angeles, donde vamos para un fin de semana aunque se tarde tanto como ir a Madrid prácticamente, pero eso es otra historia. Volamos con Virgin America que es la rama local del gigante Virgin de Richard Branson.

El avión no es sólo que esté impoluto y nuevo, es que cuando entras una luz morada como en los locales más de moda, ilumina la cabina, tienes la sensación de entrar en algo distinto a un vuelo de línea. Los asientos, sin ser especialmente grandes o cómodos, están bien, todos con su pantalla táctil en formato 16:9, y además con enchufes! sí, enchufes para el portátil! Esto ya es pensar bien. Pero la experiencia no acaba aquí.

Como he pensado tantas veces, prefiero no comer en un avión a tomar la típica carne con un arroz y una salsa marrón indefinible que huele sospechosamente igual en todos los vuelos. Pues bien, aquí, no dan comida, pero tienen un menú con unas cuantas cosas para pedir, de pago, claro, pero opciones como un plato de queso con algo de fruta. Yo estoy dispuesta a pagar por eso en un avión, y de hecho lo he pedido porque no había cenado. Estaba bueno, para ser comida de avión, era lo más digno que he tomado nunca, por 8$, que tampoco es tanto. Lo más futurista, en este caso, es que la comida la pides a través de tu pantalla y la pagas ahí directamente pasando la tarjeta de crédito, no aceptan cash! El pedido pasa directamente a las azafatas y en un minuto te lo traen a tu mesa.

Hay canales de tv, programas seleccionados, películas y juegos, algunas cosas de pago y otras gratis, eso sí, si no te traes tus propios auriculares (conexión estándar) te cobran por un par nuevo con buena pinta que te puedes llevar.

Y lo que ya me ha parecido estar viajando en el futuro, es que en el avión hay WIFI!!!!! sí, te puedes conectar a internet!!!!! Eso sí, también de pago… de momento me ha parecido un poco caro, unos 13 dólares por la conexión todo el vuelo, pero lo importante es que la tendencia se está marcando. Iberia, tiembla.


04 noviembre 2009

Squirrels, squirrels and squirrels

El otoño de Boston tiene una mascota, las ardillas. Están por todas partes, ya no es sólo en los parques o árboles grandes. Su actividad frenética recogiendo bellotas varias para el invierno las mantiene todo el rato yendo de un sitio para otro. Esto, claro, hace que las veamos en los sitios más insospechados, como cruzando la calle por los cables de la luz (y no, no se caen!). Y es que lo de Chip y Chop era más real de lo que pensábamos, al menos desde Almería donde una ardilla era un animal exótico. Mientras estaba en la mesa, he visto sin ver una, a la que me ha dado tiempo de hacer una curiosa foto, que os dejo aquí, ¿la veis? 
 


31 octubre 2009

Vamos al fútbol


Si hay una clasificación de actividades socio-culturales americanas, sin duda, el fútbol americano está en el top de esa lista. No sé si es porque lo hemos absorbido a base de películas, pero cuando el otro día vimos que se montaba un partido en los campos enfrente de casa, no pudimos evitar bajar y ver el ambiente de cerca. Era nada menos que un partido de college football, o de la liga universitaria, de la que muchos entendidos dicen que es mejor que la profesional por no estar contaminada de intereses económicos. Lo que más me llamó la atención sin duda fue la cantidad de jugadores que llevaba cada equipo, por lo menos cuarenta... impone mucho ver unos ochenta armarios empotrados en el campo, aunque la mitad estén en el banquillo. No podía faltar el grupo de cheerleaders, animadoras, que hacían sus pinitos. Alguna acrobacia hicieron, pero nos sorprendieron por la poca gracia, no desprendían ningún encanto. El ambiente estaba muy animado, no sé si porque con algunas parrillas haciendo hamburguesas y perritos calientes, desprendiendo el olor esencial de América, la gente acude en masa, o porque de verdad les interesa el deporte. El público se toma en serio su papel y las gorras, camisetas, y demás prendas con el logo de la universidad eran casi el uniforme. Los universitarios llevan habitualmente prendas con el logo de la universidad, un día cualquiera, quizás el 40 o 50% de los estudiantes llevan alguna prenda de estas, así que con ocasión de partido, no iba a ser menos. Y bueno, el partido en sí, pues entretenido, como cualquier otro partido de fútbol, aunque quizás un poco más violento dentro del juego, pero eso forma parte de las reglas.