12 febrero 2009

Aprovechando los días libres en Shanghai

Aunque pasó ya hace unas cuantas semanas, no quería dejar de contaros algo sobre cómo aprovechamos esos días de vacaciones (Filipinas a parte).

Como de museos está el mundo lleno, siempre intentamos ver los que podemos, aunque no sean de la categoría de El Prado o el MET. Aquí en Shanghai, además del llamado 'Museo de Shanghai' que ya he comentado en otro post, hay muchos pequeños museos para todos los gustos. Teniendo vacaciones y la ciudad por delante, nos decidimos en una mañana más fría que otra cosa, a visitar el Museo de Historia Natural, del que habíamos leído que había unos buenos esqueletos de dinasaurio.

El Museo está bastante céntrico y lleva ahí bastantes años, ¿Y cómo sabemos este dato? Por dos motivos evidentes nada más llegar: el primero, le han construido una carretera elevada que pasa tan cerca de la segunda planta, que se podría saltar de la ventana a la carretera. Y hay una capa de polvo en la exposición desde el día que se inauguró. Esta manera china de hacer las cosas, que hay que hacer una carretera elevada, pues se hace, y si pasa a un metro de los edificios, pues el interés nacional lo justifica. Lo mejor es que la carretera, no sabemos desde cuándo está ahí, unos metros más allá del museo, se corta y no se ve que la obra siga en marcha... a ver si en esta foto lo podéis apreciar algo, está hecha desde dentro del museo por una rendija de la ventana:







Pero aberraciones de caminos superadas, el museo es muy gracioso. Además de la capa de polvo que tienen los animales disecados en exposición, la colección es muy curiosa, las vitrinas antiguas, el ambiente tintiano en su máxima expresión. Los dinosaurios son bonitos, pero no hay tantos, podéis ver los principales:








Y aquí para que os hagáis una idea del resto de la exposición, me podéis ver con una de las vitrinas:



Dejando ya el museo, tuvimos tiempo para ir al mirador del rascacielos Shanghai World Financial Center, o conocido por algunos como el 'sacatapas o abrebotellas'. Si veis la foto, entendéis porqué. El edificio de al lado es la 'Jinmao Tower', que aunque parece más alta, no lo es, la perspectiva engaña.




Para hacernos una idea de la magnitud de estos edificios, podéis ver el esquema comparativo que facilitan al comprar la entrada (ronda los 15 euros subir al observatorio, todo un lujo en estas tierras). A los chinos les encantan los números grandes y las estadísticas, así que qué mejor ocasión para enseñar que tienen edificios más altos que en EEUU o Japón (a estas alturas ya sabéis que si pincháis en la imagen la veis más grande en otra ventana, que aquí no se aprecian los detalles):



A mi me parece que este rascacielos o abridor gigante, es muy bonito y de cerca se aprecia bien. La experiencia de subir al mirador es también interesante porque el mirador principal está justo en la parte de arriba del hueco, y parte del suelo es de cristal, para poder ver hacia debajo. A mi no me impresionó mucho, no sé si porque era ya de noche o porqué, pero hay gente que lo pasa regular. En cualquier caso, la organización para subir al observatorio, estaba planteada con esa ineficiencia que nos encontramos a veces y sobretodo cuando vamos en un día festivo como año nuevo en el que todos los chinos de los alrededores de Shanghai habían venido y parece ser, querían también subir al Observatorio. Un par de vistas, las luces de colores, como siempre, un éxito en Oriente:


La fiesta de Año Nuevo, para mañana.