26 junio 2009

Póngame una ración...

No todo van a ser reflexiones serias sobre lo que ocurre o no en China. Hoy tengo algo más banal y gracioso que contar, que quizás, sólo podría ocurrir en China.
 
Hace un par de noches fuimos a cenar a un restaurante singapureño cerca del CEIBS. No es un sitio con un encanto especial, pero podían acoger sin problemas veinte personas una noche entre semana a una hora ya tardía (las nueve y pico de la noche!!!). Allí estábamos cenando, dividido el grupo en dos mesas, cuando vemos que todos los que estaban en la otra mesa, se levantan de repente, como el que ha visto algo. Señalan a la moqueta y veo lejos algo grisáceo y pequeño que se desplaza a toda velocidad. Pensé, un ratón, lo que faltaba... Sin embargo, cuando miré mejor vi algo completamente distinto: ¡un cangrejo!
 
Pensamos que se había escapado de la cocina en busca de una nueva aventura, como si fuera una película de dibujos animados. No sabemos qué fue de él, si habrá encontrado una vida mejor, o si en el restaurante lo cazaron y lo echaron a la siguiente ración. Al menos, pienso, la comida debe ser fresca fresca, lástima que no tomásemos marisco.  
 
 

17 junio 2009

Crucero por el Huangpu, otra vista de Shanghai

El río Huangpu es la línea divisoria de la Shanghai moderna. Antiguamente, la ciudad quedaba en el orilla Oeste conocida como Puxi (cuyo nombre no es aleatorio – Pu de Huangpu, y Xi que significa oeste) y en la orilla Este estaba Pudong (en este caso Dong significa este). La imagen de los rascacielos, la famosa torre de la televisión conocida como la Perla de Oriente, la Jinmao y el Shanghai World Financial Center, están todos en Pudong, clara señal de la atención del gobierno a crear un nuevo modelo de ciudad china moderna.

 

El caso es que el sábado pasado decidimos hacer un crucero por el Huangpu hasta la salida al mar y a la desembocadura del Yangtsé (el tercer río más largo del mundo). Hay distintas compañías y opciones de cruceros, siendo los más numerosos los que te llevan a cenar  y te pasean durante una hora. Nosotros escogimos un paseo de 3 horas en plena tarde, para poder ver bien otra cara de Shanghai que desconocíamos. Si bien lo más bonito es lo que se ve justo pasando por el centro, al Oeste el Bund y al Este los rascacielos, es muy curioso seguir río abajo viendo cómo las dos orillas del río están plagadas de astilleros, muelles de descarga, barcos militares, barcos de pesca, buques de transporte de mercancías, grúas, etc, … Esta parte, ayuda a recordar que en Shanghai viven en torno a 20 millones de personas, que es un centro comercial internacional y que es mucho más grande de lo que parece. Sin duda, el año que viene, los cruceros incorporarán a su recorrido un poco más de río arriba, donde se encontrará la Expo presidida por el enorme pabellón de China.

 

Para los que no tengan tres horas, no quieran llegar hasta el Yangtsé o no se sientan cómodos en barco, siempre quedan las barcas públicas para cruzar el río (unos 5 minutos, 2 yuanes) a las que se puede acceder con la misma tarjeta de transporte que al metro o al autobús.


 

16 junio 2009

Medicina china, nuevo hallazgo

En esta temporada que ya empieza a ser calurosa de más, en un lugar húmedo como Shanghai es inevitable la aparición de mosquitos. A pesar de ser muy previsora, poner los típicos aparatos en los enchufes, echarme loción antimosquitos (de una multinacional), al final, algunos días, por despiste se me olvida echarme la loción y entonces, no falla, siempre hay algún pequeño vampiro dispuesto a atacar. Pues hace un par de días fuimos a casa de unos amigos a cenar y se me olvidó rociarme antes de salir. Inevitablemente, unas horas más tarde notaba picores en la pierna y cuando me fijé, tenía un par de picaduras fresquitas fresquitas. Vivian, que es china, inmediatamente me dejó un producto de medicina tradicional china para que me lo aplicara y me aliviara el picor. Se trataba de un frasco de cristal pequeño, casi diminuto, con un líquido verdoso dentro que desde luego encajaba con el aspecto de pócima tradicional china que yo me había ya imaginado. Yo me lo eché con un cierto escepticismo, pero pensando, más vale que lo intente y si funciona un rato, pues ya es algo. Y no sólo funciona, es mucho mejor, porque hace magia, las picaduras no vuelven, insisto, no vuelven a molestar ni al día siguiente con una sola aplicación del producto. Se baja la hinchazón y prácticamente desaparecen.

 

El nombre del producto, para quien esté interesado en buscarlo, en inglés es Essential Embrocation (o linimento – aceite- esencial). Está compuesto de distintas plantas y también se puede aplicar para los dolores de cabeza, este uso aún no lo he probado pero casi tengo ganas de que me duela un poquito para ver qué ocurre. El nombre chino es  Fengyoujing 风油精。


 

07 junio 2009

Los chinos y los animales

La relación de los chinos con los animales es muy distinta a la de los occidentales. El perro como animal de compañía es un elemento relativamente reciente en la sociedad y aún escaso en las calles. No descarto que antiguamente hubiera más, (¿de dónde viene sino el típico y feo perro pequinés?) pero con la revolución se prohibió tener animales de compañía, si había dificultad para alimentar a la gente, los animales puramente de compañía eran considerados un símbolo de lujo y por tanto, inaceptable.

 

Además hay una serie de animales que en China tienen significados especiales relacionados con temas religiosos y espirituales (los famosos animales del horóscopo chino), y que yo aquí no voy a discutir porque para empezar no sé apenas nada de todo esto.

 

Sin embargo, hace poco visitamos uno de los mercados de animales y plantas que hay en Shanghai. Y sí, había gatos y canarios, pero lo que más abundaba para mi sorpresa eran los grillos. El ruido, el canto según los gustos, que generaban era atronador. Se venden en cajitas y son bastante grandes (como un dedo pulgar al menos). Según nos dijo un vendedor viven entre seis meses y un año. He estado investigando un poco y resulta que el grillo es un animal de compañía en China desde hace unos dos mil años. A la gente le gusta mucho oír como canta y además se utilizaba frecuentemente en los poemas como símbolo de soledad y de fertilidad (por la cantidad de huevos que ponen).

 

Yo, sigo sin verle el encanto a tener un grillo en casa, que además no se calla, pero sé de alguien que lo compraría sin dudar.

 

En las fotos el mercado donde se vendían grillos. Las cajitas de bambú estaban todas llenas de grillos.


 
 

03 junio 2009

De excursión por Hangzhou

Aprovechando el puente que tuvimos la semana pasada por el festival del barco del Dragón, o algo así viene a ser la traducción, fui con Mei, una amiga taiwanesa, que vino de visita a Hangzhou. En primer lugar, una aclaración del concepto de puente en China: si el jueves es festivo y el viernes se hace puente, el domingo se trabaja para compensar. Me imagino lo que podría ocurrir en España ante esta idea, qué menos que una huelga nacional...
 
Hangzhou es una ciudad muy famosa en China porque tiene el Lago del Oeste (Xihu 西湖), del que salen varias leyendas e historias populares, que realmente corresponden a una mitología que aún no entiendo muy bien. Por ejemplo, ¿qué es eso de que la serpiente blanca se transforma en mujer que es mala pero luego no y al final muere? Desde luego, no encaja exactamente en nuestras ideas, claro que ellos pensarán lo mismo cuando les cuentan historias de la Biblia.
 
Volvamos a Hangzhou. La ciudad es mediana (en términos chinos) y aspirando a conseguir ser el próximo centro de inversiones punteras para lo que están invirtiendo mucho dinero en parques tecnológicos y similares. El tren de levitación magnética (hasta 430 kms/h) la conectará el año que viene con el aeropuerto principal de Shanghai, así que se tardará un suspiro en llegar. Hasta aquí, no se diferencia tanto de Shanghai. ¿Qué es lo que tiene Hangzhou entonces que no hay en la Perla de Oriente? Fundamentalmente, naturaleza. Y es que el lago, que es bastante grande, tiene sólo una de las 'esquinas' en ciudad, el resto está lleno de parques, colinas con plantaciones de té, templos y pagodas sueltos, y un ambiente de lo más relajante. Aprovechamos estas circunstancias y nos pasamos el día andando por parques alrededor del lago, montando en barquita y al final, cómo no, cenando una comida en un restaurante que es famoso en toda China. Algunos de los platos que tomamos fueron raices de loto dulces, orejas de gato (no literalmente no seáis mal pensados) que son como las orecchiette italianas, brotes de bambú frescos, una sopa de hojas (esto era un agua extraña desde mi punto de vista) y unos dumplings de cangrejo. Es sorprendente lo distinto que es ir a un restaurante chino con chinos, nunca piden lo que hubiésemos pedido nosotros.